Esta vaca de Weissenburg (Suiza), no nació con 4 patas como el resto, no, ¡nació con 6 patas!
Cuando algun animal tiene una deformación, en las granjas normalmente deciden sacrificarlo, pero el dueño de esta vaca Andreas Knutti, no quiso matarla, porqué "estaba llena de vida"Gracias a los cuidados de su madre Lili, la vaca ha podido crecer sana e, incluso, incorporarse al resto del ganado en los trabajos de la granja.
